Presea
"Rosete Aranda"
1995



Stacks Image 47
RAFAEL LEMUS PALMEÑO

Don Rafael Lemus Palmeño ha dedicado 70 de sus 85 años a dar vida a casi un millar de marionetas que él ha fabricado.

Es el único marionetista que sobrevive en México.

Nació el 6 de noviembre de 1927.

Su colección de marionetas, talladas en madera, incluye bailarinas, acróbatas, patinadores, trapecistas, don Quijote con su inseparable Sancho Panza; esqueletos, princesas, personajes de cuentos infantiles como Cenicienta, Blanca Nieves y el Rey de Chocolate, entre muchas otras.

El maestro Lemus confiesa que su mayor satisfacción ha sido ver la sonrisa de niños y adultos, aunque en ocasiones los personajes que mueve con gran destreza también suelen provocar llanto.

Nos recibe en su taller, ubicado por el rumbo de Xochimilco.
- ¿Qué han sido más de 70 años en el mundo maravilloso de las marionetas?
- “Es una verdadera magia, va evolucionando todo, pero nosotros seguimos dando alegría con cientos de marionetas”.
- El payaso Farolito fue la primera que fabricó.
- “Nunca ha dejado de satisfacerme ver a los niños y a los adultos divertirse y reír con mi espectáculo. Las personas mayores se convierten en niños y estos en marionetas”.
- En la elaboración de cada figura puede tardar poco más de un mes.
- “El tallado de las caritas, manos y pies es lo que requiere más dedicación, y a cada figura tratamos de darle expresión”.
- Trabaja en colaboración de sus hijos, quienes desde pequeños aprendieron a mover los hilos.
Sus marionetas mueven a risa, pero en ocasiones también a llanto.
- “Efectivamente, el payaso Pierrot es el que causa llanto porque juega alegremente con un globo que, finalmente, se le revienta; el payaso llora y su llanto suele contagiar. Lleva un truco para que arroje lágrimas, y a los niños y adultos les llama mucho la atención”.
- ¿Qué se requiere para manipular tan hábilmente las marionetas?
- “Yo nací marionetista porque tengo mucha sensibilidad en las manos, y me gusta la actuación para presentar escenas de tristeza, llanto, alegría; tengo que lograr que cada muñequito trasmita sentimientos por medio del movimiento de los hilos”
- ¿Platica con ellas?
- “Sí, la fantasía comienza cuando empiezo a elaborar cada pieza. Durante el proceso le voy diciendo lo bonita que está quedando, y hasta parece que me contestan”.
- ¿Este espectáculo de las marionetas está en peligro de desaparecer?
- “No, cuando menos el mío sigue vigente; mis hijos heredaron este trabajo y hemos formado la empresa Marionetas Lemus, que sigue adelante”.
- ¿Qué siente cuando sus hijos y sus nietos manipulan las marionetas?
- “Pues una alegría muy grande, es la herencia que les dejo, una herencia que va creciendo, que no va a morir nunca; ellos se encargarán de que no muera”.
- ¿Tiene usted idea de cuántas funciones ha dado a lo largo de 70 años?
- “No, no tengo idea, pero semanalmente hacemos más de 20”.
- De acuerdo con ese dato, si hacemos elementales operaciones matemáticas, don Rafael Lemus ha ofrecido más de 67 mil funciones con sus marionetas.
- ¿Le tiene miedo al final de la vida o del espectáculo?.
- “No, no tengo miedo, he vivido plenamente y mis marionetas me han dado muchas satisfacciones”.
- ¿Cuál es su deseo más grande?
- “Morir en paz, mi vida ha sido muy tranquila, y quiero morir con esa tranquilidad”.
- ¿Qué le diría a sus marionetas?,
- “Que sigan trabajando, divirtiendo a los niños, que se mantengan vigentes; todas llevan algo de mí y de mi alma, porque con el movimiento de los hilos transmito mis sentimientos, alegrías y tristezas”.

En 1965 funda en la Cd. De México e inicia su trayectoria como Director de la Compañía “Marionetas LEMUS”; joven inquieto y con una herencia familiar había colaborado como manipulador en la Compañía de su papá el Mtro. Samuel Lemus quien a su vez había colaborado en la Compañía Rosete Aranda. Carlos Espinal donde elaboraba las cabezas y manipulaba las marionetas.

A lo largo de su vida recibió varios premios y homenajes como el organizado por el Centro Mexicano del Instituto del Teatro de la UNESCO, donde se le otorgó la medalla “MI VIDA EN EL TEATRO”. En el II Festival Internacional de Títeres, en el Jardín Borda de la Ciudad de Cuernavaca, Morelos. En la 1ra. Muestra Nacional de Teatro de Títeres 1997, en la Ciudad de México organizado por la UNIMA México, entre otros.

Su compañía se presenta en foros y eventos importantes de la República Mexicana como en la 3ª Semana Internacional del Títere en 1980, organizada por el IMSS, el Festival de Marionetas de Jalapa, Veracruz, en el Centro de Teatro Infantil del INBA, con las obras "LOS ROSETE ARANDA COMO EN SU TIEMPO" y "LAS MARIONETAS LEMUS RECORDANDO A LOS ROSETE ARANDA" en 1983 y 1984 interpretaciones magistrales bajo la Dirección de Enrique Alonso “Cachirulo”; Para el DIF y para el INFONAVIT, recorre gran parte de las Delegaciones de la Ciudad de México y exitosamente durante cinco años consecutivos para el Festival Internacional Cervantino, en Gto.

Su maravillosa habilidad en el manejo de las marionetas transportan a chicos y grandes a otras dimensiones, ¿Quién no recuerda su famoso payaso que infla un globo o llora de verdad?
RAFAEL LEMUS PALMEÑO

Don Rafael Lemus Palmeño ha dedicado 70 de sus 85 años a dar vida a casi un millar de marionetas que él ha fabricado.

Es el único marionetista que sobrevive en México.

Nació el 6 de noviembre de 1927.

Su colección de marionetas, talladas en madera, incluye bailarinas, acróbatas, patinadores, trapecistas, don Quijote con su inseparable Sancho Panza; esqueletos, princesas, personajes de cuentos infantiles como Cenicienta, Blanca Nieves y el Rey de Chocolate, entre muchas otras.

El maestro Lemus confiesa que su mayor satisfacción ha sido ver la sonrisa de niños y adultos, aunque en ocasiones los personajes que mueve con gran destreza también suelen provocar llanto.

Nos recibe en su taller, ubicado por el rumbo de Xochimilco.
- ¿Qué han sido más de 70 años en el mundo maravilloso de las marionetas?
- “Es una verdadera magia, va evolucionando todo, pero nosotros seguimos dando alegría con cientos de marionetas”.
- El payaso Farolito fue la primera que fabricó.
- “Nunca ha dejado de satisfacerme ver a los niños y a los adultos divertirse y reír con mi espectáculo. Las personas mayores se convierten en niños y estos en marionetas”.
- En la elaboración de cada figura puede tardar poco más de un mes.
- “El tallado de las caritas, manos y pies es lo que requiere más dedicación, y a cada figura tratamos de darle expresión”.
- Trabaja en colaboración de sus hijos, quienes desde pequeños aprendieron a mover los hilos.
Sus marionetas mueven a risa, pero en ocasiones también a llanto.
- “Efectivamente, el payaso Pierrot es el que causa llanto porque juega alegremente con un globo que, finalmente, se le revienta; el payaso llora y su llanto suele contagiar. Lleva un truco para que arroje lágrimas, y a los niños y adultos les llama mucho la atención”.
- ¿Qué se requiere para manipular tan hábilmente las marionetas?
- “Yo nací marionetista porque tengo mucha sensibilidad en las manos, y me gusta la actuación para presentar escenas de tristeza, llanto, alegría; tengo que lograr que cada muñequito trasmita sentimientos por medio del movimiento de los hilos”
- ¿Platica con ellas?
- “Sí, la fantasía comienza cuando empiezo a elaborar cada pieza. Durante el proceso le voy diciendo lo bonita que está quedando, y hasta parece que me contestan”.
- ¿Este espectáculo de las marionetas está en peligro de desaparecer?
- “No, cuando menos el mío sigue vigente; mis hijos heredaron este trabajo y hemos formado la empresa Marionetas Lemus, que sigue adelante”.
- ¿Qué siente cuando sus hijos y sus nietos manipulan las marionetas?
- “Pues una alegría muy grande, es la herencia que les dejo, una herencia que va creciendo, que no va a morir nunca; ellos se encargarán de que no muera”.
- ¿Tiene usted idea de cuántas funciones ha dado a lo largo de 70 años?
- “No, no tengo idea, pero semanalmente hacemos más de 20”.
- De acuerdo con ese dato, si hacemos elementales operaciones matemáticas, don Rafael Lemus ha ofrecido más de 67 mil funciones con sus marionetas.
- ¿Le tiene miedo al final de la vida o del espectáculo?.
- “No, no tengo miedo, he vivido plenamente y mis marionetas me han dado muchas satisfacciones”.
- ¿Cuál es su deseo más grande?
- “Morir en paz, mi vida ha sido muy tranquila, y quiero morir con esa tranquilidad”.
- ¿Qué le diría a sus marionetas?,
- “Que sigan trabajando, divirtiendo a los niños, que se mantengan vigentes; todas llevan algo de mí y de mi alma, porque con el movimiento de los hilos transmito mis sentimientos, alegrías y tristezas”.

En 1965 funda en la Cd. De México e inicia su trayectoria como Director de la Compañía “Marionetas LEMUS”; joven inquieto y con una herencia familiar había colaborado como manipulador en la Compañía de su papá el Mtro. Samuel Lemus quien a su vez había colaborado en la Compañía Rosete Aranda. Carlos Espinal donde elaboraba las cabezas y manipulaba las marionetas.

A lo largo de su vida recibió varios premios y homenajes como el organizado por el Centro Mexicano del Instituto del Teatro de la UNESCO, donde se le otorgó la medalla “MI VIDA EN EL TEATRO”. En el II Festival Internacional de Títeres, en el Jardín Borda de la Ciudad de Cuernavaca, Morelos. En la 1ra. Muestra Nacional de Teatro de Títeres 1997, en la Ciudad de México organizado por la UNIMA México, entre otros.

Su compañía se presenta en foros y eventos importantes de la República Mexicana como en la 3ª Semana Internacional del Títere en 1980, organizada por el IMSS, el Festival de Marionetas de Jalapa, Veracruz, en el Centro de Teatro Infantil del INBA, con las obras "LOS ROSETE ARANDA COMO EN SU TIEMPO" y "LAS MARIONETAS LEMUS RECORDANDO A LOS ROSETE ARANDA" en 1983 y 1984 interpretaciones magistrales bajo la Dirección de Enrique Alonso “Cachirulo”; Para el DIF y para el INFONAVIT, recorre gran parte de las Delegaciones de la Ciudad de México y exitosamente durante cinco años consecutivos para el Festival Internacional Cervantino, en Gto.

Su maravillosa habilidad en el manejo de las marionetas transportan a chicos y grandes a otras dimensiones, ¿Quién no recuerda su famoso payaso que infla un globo o llora de verdad?